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viernes, 2 de agosto de 2013

"MORTADELA ELABORADA CON MIMO Y EXCELENTES MATERIAS PRIMAS"

"La mortadela no ha tenido mucho éxito en nuestro país.  Mientras que en otros lugares, como Italia, es un embutido apreciado y buscado -la afamada de Bolonia-, aquí, quizá por falta de tradición cultural, se convirtió casi en un subproducto industrial, sin ninguna personalidad.

Pero en Zaragoza los aficionados a este embutido cocido están de enhorabuena.  En la chacinería Las Masadas -Ainzón, 21. Zaragoza. 976 284 588- Fernando Arnaudas las elabora con mimo y, lo más importante, excelentes materias primas.  Carne picada de cerdo, triturada y cocida, cuya sabor se matiza a partir de diferentes especias como cilantro, ajo, cardamomo, mostaza y un toque ahumado.  El resultado es la mortadela de calidad, a la que se puede añadir, como es el caso, panceta, aceitunas o huevos de codorniz.  Un producto a la altura de la gama de las salchicas artesanas y otros cocidos que elaboran en esta casa.  Que además no cierra en el mes de agosto".

Publicado en El Periódico de Aragón
(2/VIII /2013)

domingo, 22 de enero de 2012

"NUESTROS CLIENTES SON EL MEJOR TERMÓMETRO"

Fernando, preparando masa para morcillas
(Fotografía Almozara)
"Afortunadamente, incluso en grandes ciudades como Zaragoza, todavía sigue habiendo algún maestro artesano que, cada día, en su obrador, se afana en reproducir (con mejores medios, eso sí) aquellas matacías de antaño.

Fernando Arnaudas es uno de ellos.  En la carnicería Las Masadas (Ainzón, 21) no sacrifica el cochino, pero es el único paso que se salta.  "Hago de todo: la butifarra clásica, varios tipos de longaniza, chorizos, morcillas, chistorras, salchichas...". 

Para preparar el mondongo ha sustituido la vieja capoladora, el amasado a mano y la embutidora a manivela, por maquinaria moderna que hace lo mismo sin apenas esfuerzo.  Y al final, comenta, "el resultado es parecido al de las matacías de toda la vida, ese embutido que te recuerda al de antes, que no lleva aditivos, aunque eso sí, procuramos hacerlo un poco más aligerado de grasa.
 
Fernando y Maribel en su chacinería
(Fotografía Almozara)
Pero Fernando no se ha quedado en los productos más tradicionales como la morcilla de Aragón con piñones y avellanas.  Siente cariño por su profesión y le gusta innovar, leer mucho, e introducir nuevos productos como la morcilla con manzana que va a empezar a vender, o una amplia gama de embutidos cocidos con boletus, pistachos o productos trufados.  "Los clientes son el mejor termómetro, primero los prueban ellos -asegura-, y si les gustan, los ponemos a la venta".

No estaría mal que cundiera el ejemplo, que la esencia de aquellas matacías no quedase, a día de hoy, reducida a ese encuentro, jornada o fiesta gastronómica de fin de semana que tan de moda se ha puesto en muchas localidades, y que iniciativas como la de Las Masadas proliferasen más.  Los consumidores lo agradeceríamos".

Extraído del suplemento "Con mucho gusto"
de Heraldo de Aragón (21/I/2012)

sábado, 21 de enero de 2012

LAS MASADAS EN HERALDO DE ARAGÓN

 

Aquí podéis leer el artículo que ha publicado hoy Heraldo de Aragón en el que explicamos la elaboración de nuestros embutidos artesanos.

viernes, 20 de enero de 2012

LAS MASADAS EN LA TELE



Aquí podéis ver el reportaje que nos hicieron en el programa "Con mucho gusto" de ZTV, hablando de la matacía y de nuestras exquisitas morcillas.  ¿El secreto de su sabor?  La calidad de nuestros ingredientes, el arroz de Aragón y el toque maestro de Fernando.

jueves, 12 de enero de 2012

LAS MASADAS COLABORAN CON EL XIII CERTAMEN GASTRONÓMICO

El 11 de enero se presentaba la edición de este año del Certamen Gastronómico de Zaragoza, que organiza la Asociación de Empresarios de Restaurantes y que se va a celebrar en distintos establecimientos de  la capital hasta el próximo 15 de marzo.

Desde Las Masadas también quisimos apoyar la iniciativa en la presentación a la prensa y a los profesionales del sector y dimos a degustar una variedad de nuestras chacinas y elaborados artesanos a los asistentes a la rueda de prensa.  Una exquisita manera de ponerle sabor a un puñao de palabras en torno a la gastronomía.

domingo, 25 de septiembre de 2011

UNA CHACINERÍA TRADICIONAL, A LA PAR QUE MODERNA

Si la sección de los bocadillos en España son rectangulares -baguete, chapata, etc.-, ¿por qué las hamburguesas son redondas?  Una reflexión similar debieron hacerse Maribel y Fernando a la hora de diseñar la oferta de su nueva carnicería chacinería, sita en el corazón del barrio de La Almozara.

Con larga experiencia en el sector cárnico, una de las más originales propuestas de Las Masadas son sus hamburguesas rectangulares, 100% ternera, lista para cubrir toda, repito toda, la superficie del bocadillo/hamburguesa del pan que se suele utilizar.  Pero también las tienen de ternasco o de pollo.  Y en esta línea de elaborados frescos no faltan la salchicha sin colorante, una excepcional butifarra a la pimienta y otra con boletus -denominada butifarra, aunque sea más salchicha, pues contiene magro y no ternillas-, pinchos morunos, hamburguesa 100% ternasco, o de pollo, o una divertida hamburguesa íntegramente de ternera, ideal para panes de chapata.

Como buena carnicería, ofrece también una buena selección de carnes: coredero, cerdo, ternera, pollo, conejo, etc., que preparan al instante.  Además de elaborados como los macerados pinchos morunos, croquetas de carne...  Y también jamones -enteros o cortados y envasados al vacío-, embutidos convencionales, quesos, algunas latas seleccionadas o foie fresco.

Pero su especialidad son los embutidos.  Tanto los frescos, diseñados para ser disfrutados a la brasa, longaniza tradicional, longaniza tipo del Bajo Ebro, chorizo, chistorra o morcilla de arroz.  Como los cocidos, diversas salchichas del tipo Frankfurt, y un buen surtido de butifarras, tradicional, a la pimienta o con boletus.  Unos productos que reconcilian al cliente con la tradición charcutera, más aligerados de grasa, pero con todo el sabor y el cariño de antaño.

Una nueva carnicería, pues, que admite encargos y recupera la relación personal con la clientela, a la que aconseja y mima.

(Extraído de la revista Gastro)